El hecho es puramente egoísta, lo sé. No puedes implantarle a alguien tus sentimientos, y mucho menos pretender que esa persona sienta lo mismo que tu en cada momento. Simplemente, las personas tenemos distintas formas de verlo todo, y por esto mismo, varía tanto la importancia que le damos a las cosas.
Se supone que esta característica humana hace que, junto a muchas otras, se forme el equilibrio entre dos personas haciéndolas prácticamente inseparables.
domingo, 7 de noviembre de 2010
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