domingo, 26 de septiembre de 2010
domingo, 12 de septiembre de 2010
Si yo, tu. (Txus Di Fellatio - MDO)
Si yo... tú.
Si caes... yo contigo
y nos levantaremos juntos
en esto unidos.
Si me pierdo... encuéntrame.
Si te pierdes... yo contigo
y juntos leeremos en las estrellas
cual es nuestro camino.
Y si no existe... lo inventaremos.
Si la distancia es el olvido
haré puentes con tus abrazos
pues lo que tu y yo hemos vivido
no son cadenas…
ni siquiera lazos:
es el sueño de cualquier amigo
es pintar un te quiero a trazos
y secarlo en nuestro regazo.
Si yo...tú.
Si dudo, me empujas
Si dudas, te entiendo
Si callo, escucha mi mirada
Si callas, leeré tus gestos.
Si me necesitas... silba
y construiré una escalera
hecha de tus últimos besos,
para robar a la luna una estrella
y ponerla en tu mesilla
para que te de luz.
Si yo... tú.
Si tú... yo también.
Si lloro, ríeme.
Si ríes, llorare
pues somos el equilibrio,
dos mitades que forman un sueño.
Si yo... tú.
Si tú... conmigo.
Y si te arrodillas
haré que el mundo sea mas bajo,
a tu medida,
pues a veces para seguir creciendo
hay que agacharse.
Si me dejas, mantendré viva la llama
hasta que regreses,
y sin preguntas, seguiremos caminando.
Y sin condiciones te seguiré perdonando.
Si te duermes, seguiremos soñando,
que el tiempo no ha pasado
que el reloj se ha parado.
Y si alguna vez la risa
se te vuelve dura,
se te secan las lagrimas
y la ternura,
estaré a tu lado,
pues siempre te he querido,
pues siempre te he cuidado.
Pero jamás te cures de quererme,
pues el amor es como Don Quijote:
solo recobra la cordura
para morir.
Quiéreme en mi locura,
pues mi camisa de fuerza eres tu,
y eso me calma,
y eso me cura…
Si yo... tú.
Si tú, yo.
Sin ti, nada.
Sin mi, si quieres... prueba.
Si caes... yo contigo
y nos levantaremos juntos
en esto unidos.
Si me pierdo... encuéntrame.
Si te pierdes... yo contigo
y juntos leeremos en las estrellas
cual es nuestro camino.
Y si no existe... lo inventaremos.
Si la distancia es el olvido
haré puentes con tus abrazos
pues lo que tu y yo hemos vivido
no son cadenas…
ni siquiera lazos:
es el sueño de cualquier amigo
es pintar un te quiero a trazos
y secarlo en nuestro regazo.
Si yo...tú.
Si dudo, me empujas
Si dudas, te entiendo
Si callo, escucha mi mirada
Si callas, leeré tus gestos.
Si me necesitas... silba
y construiré una escalera
hecha de tus últimos besos,
para robar a la luna una estrella
y ponerla en tu mesilla
para que te de luz.
Si yo... tú.
Si tú... yo también.
Si lloro, ríeme.
Si ríes, llorare
pues somos el equilibrio,
dos mitades que forman un sueño.
Si yo... tú.
Si tú... conmigo.
Y si te arrodillas
haré que el mundo sea mas bajo,
a tu medida,
pues a veces para seguir creciendo
hay que agacharse.
Si me dejas, mantendré viva la llama
hasta que regreses,
y sin preguntas, seguiremos caminando.
Y sin condiciones te seguiré perdonando.
Si te duermes, seguiremos soñando,
que el tiempo no ha pasado
que el reloj se ha parado.
Y si alguna vez la risa
se te vuelve dura,
se te secan las lagrimas
y la ternura,
estaré a tu lado,
pues siempre te he querido,
pues siempre te he cuidado.
Pero jamás te cures de quererme,
pues el amor es como Don Quijote:
solo recobra la cordura
para morir.
Quiéreme en mi locura,
pues mi camisa de fuerza eres tu,
y eso me calma,
y eso me cura…
Si yo... tú.
Si tú, yo.
Sin ti, nada.
Sin mi, si quieres... prueba.
domingo, 5 de septiembre de 2010
olas..

-¿Escuchas Sally?, cuenta una leyenda, que una mujer enamorada, a la perdida de su gran amor, vagó por las playas buscando el por qué de su mala suerte, el por qué de su perdida. Al no encontrarlo, lloró tanto que formó un gran lago, pero no uno cualquiera, en este fluían olas al ritmo de sus latidos. Cuentan que era algo mágico.
Pasó el tiempo, y la mujer no logró calmar la desdicha que sentía y desapareció. Algunos dicen que se tiró al lago, otros que simplemente murió de pena en algún país de la frontera.
Pasó el tiempo, y la mujer no logró calmar la desdicha que sentía y desapareció. Algunos dicen que se tiró al lago, otros que simplemente murió de pena en algún país de la frontera.
-No lo entiendo Tom, y que tiene que ver toda esta historia con esta caracola.
-Nadie pareció entender nunca la pena que sentía la mujer, nadie excepto los niños, que para recordarla siempre, encerraron las olas de su gran lago en cada caracola del mundo, para que todos pudiéramos oír la belleza que escondía esa mujer en su corazón.
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