Si en este momento activáramos un botón y grabásemos la conducta humana para seguidamente analizarla, encontraríamos entre los errores humanos más comunes el miedo a lo desconocido, a hablar o a decir la verdad, la falsedad humana, el no mostrarnos tal como somos, etc. A su vez, si indagáramos un poco más, descubriríamos que muchos de esos errores nos los ha impuesto la propia sociedad: la necesidad de una aceptación social, por ejemplo. Dicha aceptación no necesariamente se busca en un ámbito total, más concretamente se reduce a una aceptación entre un grupo determinado de personas, ya sea en familiares, amigos, nuevos compañeros de clase, pareja, etc, la persona se verá empujada inconsciente o conscientemente a actuar, vestirse o hablar de una manera distinta, poco común en ella.
¿Realmente necesitamos esa aceptación?
Si una persona se siente bien consigo misma, con su cuerpo, con su actitud, etc, no debería verse forzada a cambiar o disimular como es realmente, ¿no?
Pero, ¿Y si no lo hiciéramos?
martes, 26 de julio de 2011
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