
No me hace falta mirarme en el espejo para conocer y descubrir que no soy perfecta. Podría empezar a señalar uno a uno mis defectos, que obviamente, superan en número a mis virtudes.
Pero entonces recuerdo una frase que una de dos, o la leí en algún sitio o la soñé:
"La belleza de las personas recae en su nivel de imperfección y en su capacidad de ver lo imperfecto de los demás como algo maravilloso."
Da que pensar ¿no?
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