Nos hemos convertido en personajes simples de una historia sin sentido. Personajes que no evolucionan a lo largo de la historia. Reprimidos dentro de nuestras propias emociones, vamos muriendo poco a poco y perdiendo la importancia de nuestro papel.
No cumplimos una funcion específica y en ocaciones se nos tacha y nos volvemos personajes secundarios en nuestro propia vida.
Odio la literatura de mi vida en este momento, pero todo va a cambiar. Me lo prometo
No hay comentarios:
Publicar un comentario